Es un método de adjudicación de contratos que permite a los órganos de contratación negociar las condiciones del contrato con uno o varios candidatos antes de adjudicarlo. Este procedimiento se utiliza en situaciones específicas definidas por la legislación, como cuando las especificaciones técnicas no pueden establecerse con precisión o cuando se requiere un trabajo previo de diseño o adaptación.
El procedimiento negociado solo puede utilizarse en los casos específicos establecidos por la Ley de Contratos del Sector Público, y puede ser con publicidad o sin publicidad. En el caso de procedimientos negociados sin publicidad, se requiere que las condiciones para su aplicación estén claramente justificadas, como en situaciones de exclusividad o cuando solo un empresario puede realizar el contrato por razones técnicas o de derechos exclusivos.